¿Un empresario en mi familia? |
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El niño que en la escuela empieza a intercambiar o vender cualquier cantidad de objetos, regularmente viene de una familia con historia en los negocios.
Tristemente al parecer, no se fomenta mucho esta iniciativa y con el tiempo tiende a perderse. Es increíble, pero hay quién llega a pensar que el niño o joven que vende “algo” en su escuela lo hace por que hay necesidad en el seno familiar y tal situación, no favorece la “imagen” de la propia familia; esta creencia invita al papá a persuadir al niño para no continuar o simplemente no se le toma en serio en ésta que es una de las actitudes mas valiosas para nuestro país: la emprendedora.
Según los estudios, cerca del 80% de los universitarios encuestados manifestaron interés por iniciar una empresa al concluir sus estudios; la realidad es que apenas un 20% lo hace. Por otra parte, de cada 10 negocios que inician sin acompañamiento, solo el 20% continúa operando después de dos años. Existe una relación interesante entre el 20% que inicia el negocio y el 20% que lo conserva; para mí, la explicación tiene que ver con otra actitud: la de perseverancia. Esta actitud logra que las personas superen obstáculos y continúen trabajando en los objetivos planeados.
Pero la perseverancia se construye con el ejemplo y después con el apoyo guiado de un entrenador. Recuerde que la figura que más impacta la vida de un niño, no es la de su artista o deportista favorito, ni la de su maestro, o la de su mejor amigo; es la de su padre. Un padre puede formar desde muy temprano, empresarios exitosos o empleados comunes.
Por otra parte, en esto de los negocios existe gran cantidad de creencias que lo único que propician es boicotear a nuestros niños emprendedores; por ejemplo, he escuchado una muy popular que en mi opinión, no tiene un sustento correcto: “si el niño empieza a ganar dinero, probablemente le guste y no continúe con sus estudios” Al respecto, ¿considera usted que para iniciar una empresa serán necesarias las matemáticas o el dominio de la gramática? y en el caso de los inventores, ¿será necesaria la física o la química?
La cultura emprendedora y el correcto acompañamiento puede regalar un nuevo significado a los estudios, mostrando al niño cómo él mismo puede aplicar sus nuevos conocimientos en forma práctica y tangible, evitando dejarlo en suspenso durante años, para que posteriormente descubra porqué los padres y maestros dijeron que esas materias escolares le serían de gran utilidad algún día.
Conclusión: es urgente entender la realidad empresarial; eliminar los mitos y creencias incorrectas y por supuesto, promover la cultura emprendedora en la familia.
por: Geovanni Ramirez
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Felicidades a Geovanni Ramírez por éste artículo !!!
El cual estoy totalmente de acuerdo, pues al hacer hoy una remembranza me identifico plenamete con este patrón. Agradezco a mis padres que siempre me apoyaron en cada proyecto desde vender dulces en la escuela hasta el dia de hoy el representar una compañía a nivel nacional. Sin su apoyo no sería emprendedora como hoy en día me siento orgullosa de serlo.